jueves, 28 de agosto de 2014

3er capítulo. ¿¡En su cama!? Será cabrón...

En cuestión de media hora, Dana me resumió con total detalle su verano. No paraba de hablar, salvo cuando hacía una pausa para cogerme patatas de mi bolsa. Me contó alguna que otra anécdota y el enfado que había tenido con una de sus mejores amigas, Lucía. Al parecer, esos dos meses no habían sido tan interesantes como me dijera. Pero sabía que aún no me había contado todo.

-Bueno -la interrumpí- y ¿qué me dices de Álvaro? Un pajarito me ha dicho que te vieron con él por aquí...

Dana miró a Iván, el cual se dio cuenta y le devolvió la mirada acompañada de una sonrisa.

-¿Fue él verdad?

-¿Y quién sino? -dije entre risas.

-Lo cierto es que...bueno, te lo iba a contar por whatsapp pero pensé que sería mucho mejor ver tu reacción, ya sabes... Pero, ¡eh! te estaba explicando cual fue la cara que puso Lucía al ver que su novio me defendía a mí, ¡déjame terminar!

-Dana, ¿en serio piensas que tras saber que has quedado con Álvaro, voy a dejar que me expliques cómo fue lo de Lucía? No me hagas reír y dale, cuéntame lo que quiero saber, no seas pesada.

-Está bien,está bien... Pues sí, quedé con él y bueno, hablamos de todo un poco. En fin, unos días nos veíamos para comer, como solíamos hacer antes... otros para tomar algo y bueno, nada fuera de lo normal.

-Ah, que os visteis más de un día... Ahora explícame: ¿por qué quedasteis? y sobre todo dime, ¿pasó algo en alguno de esos días?

Dana torció el gesto. Lo cual me hizo pensar que sí había pasado algo entre ellos. Negué con la cabeza mientras sonreía.

-Si te digo la verdad, no sé por qué. Ya sabes que él y yo en ningún momento nos dejamos de hablar, y pues un día, no teníamos nada que hacer ninguno de los dos y decidimos vernos. -Sonrió y le dio su último trago a la Coca-cola - En cuanto a si pasó algo...la respuesta es sí.

"Era de esperar", pensé.

-Ay, Dana, Dana... ¿en serio me estabas contando lo de la Lucía esa antes? ¡Tendrías que haber empezado ya con este notición desde el principio! Venga, sigue.

-Bueno... uno de esos días, en su casa, estábamos en su cama y...

"¿¡En su cama!? Será cabrón...", me dije para mis adentros. Lo cierto es, que según me lo había descrito Dana hasta el momento, Álvaro no me caía muy bien. No lo conocía personalmente, pero era el típico chico atractivo que tenía a cuantas quería y jugaba con ellas como le venía en gana. ¿Por qué Dana le había elegido a él? Tenía que averiguarlo...

-¿Iraida, estás bien? ¿Me estás escuchando?

-Perdón -reí- estaba procesando aún lo de, "en su cama" . Vuelve a contarme desde ahí.

-Esta bien,pero ¡escuchame!

-Lo haré, lo prometo.

-Bueno, pues como te decía, estábamos en su cama durmiendo la siesta. Yo tenía que hacer unas compras y como puedes imaginar, mi madre no sabía que estaba en su casa, por tanto puse la alarma para que me diese tiempo a todo. Fue entonces, cuando empezó a sonar y él me preguntó por qué no me quedaba un poco más. El caso es, que le expliqué todo y no se cómo ni por qué, me entró. Sí, nos liamos.

-Pero Dana, ¿a quién se le ocurre? ¡Es tu ex! Y además, tú misma le dejaste porque vuestra relación no iba muy bien, ¿a qué vino eso? ¿No pasaría nada más no?

-¡No, claro que no pasó nada más! - negó con la cabeza- Ya te dije, que no sé por qué pasó todo. Ya sé que es raro, pero sucedió, sin más.

-¿Y ahora qué?

-Ahora nada, ahora a enfrentarnos a mi último curso de instituto y a comportarme de manera normal con él, ¿te parece poco?

-O sea, que sucedió pero sólo ese día, ¿nada más?

-Sí, exacto.

-Comprendo...bueno, ya sabes, yo no digo nada, pero no creo que esto vaya a facilitar vuestra amistad o lo que sea que os traigáis entre vosotros.

-¡A veces pareces tú la mayor, niña!

Nos reímos y dejamos de lado el tema de Álvaro. Ahora me tocaba a mí. Le conté todo lo que me había sucedido en verano. Los días de playa, las fiestas... y sobre todo, lo de Hugo. Le expliqué que lo conocí en una fiesta, y que a base de hablar y de conocernos mejor, congeniamos y comenzamos a salir.

-¿Y te trata bien? Hm... tengo que conocerle para darle el visto bueno.

-Me trata estupendamente. Hacemos una pareja extraña, somos bastante diferentes, pero supongo que es eso lo que más me atrae de él. Se le ve tan...tan... niño...

-Oh... mira que cara pones... sí que parece que te gusta,sí... ¿y el tema de la distancia?

-Intentaremos llevarlo lo mejor que podamos, aunque para qué mentirte, ya le echo de menos.

-Qué bonito. Supongo que esto a él no se lo dirás,claro... Sabiendo cómo eres tú... "Iraida, la chica que nunca muestra sus sentimientos, y nunca queda como la débil delante de nadie" -dijo mientras gesticulaba como si de un anuncio se tratase.

-¡Vete a la mierda! - me reí.

-¡Eh! Respétame niña.

De nuevo volvían las risas, seguidas de una conversación sobre un vestido que había visto la semana pasada, el cual tenía pensado comprar. Se hacía tarde. Ya habíamos terminado las Coca-colas y también las patatas. Era hora de marchar.

-Dana, son las 21:30, me tengo que ir marchando. Mi habitación está aparentemente colocada. Pero sólo aparentemente.

-Has vuelto a meter la ropa a presión en el armario, ¿verdad?

-Como me conoces...

-Anda, ¡vete y colócalo antes de que tu madre lo vea todo patas arriba!

-Hablamos de noche por whatsapp, en cuanto termine de recoger la cocina.

Me levanté de la silla, le di un beso en la mejilla mientras me ponía la chaqueta.

-Echaba de menos estas tardes- le susurré- ¡Adiós!

-Y yo... Cómo te voy a echar de menos en clase de francés... ¡Chao!

Me despedí también de Iván, que intentaba cambiar desde la barra el canal de la televisión con un mando a distancia. Desenredé como pude los auriculares, me los puse y tras darle al play a la música, revisé las notificaciones del móvil de camino a casa. Whatsapps de nuevo, y tres menciones en twitter. Respondí a estas últimas y revisé los mensajes. Uno era de Hugo.

"Tenemos que hablar, no me puedo creer lo que me están diciendo y tengo que saber si es cierto cuanto antes. Cuando puedas, avísame y te cuento, por favor. Te quiero"

¿Hablar? ¿De qué quería hablar? ¿A qué venía esto? No entendía nada, pero ya había llegado a casa y me tocaba ayudar a mamá a preparar la cena, con lo cual, a pesar de la intriga que tenía, decidí hablar con él en cuanto estuviese tumbada en mi cama tranquilamente, después de cenar. Abrí la puerta del portal, seguida de la de casa. Saludé a mi familia, deje la chaqueta y el móvil sobre mi cama, me recogí el pelo en un moño mal hecho y fui a la cocina.

-Mamá, ¿qué hay de cenar hoy?

-Pensé en hacer unos macarrones,cielo.

-Está bien,entonces vete a descansar y déjame a mí. Ya sabes que son mi especialidad.

-Todo tuyo, ¡me voy de aqui antes de que te arrepientas! - respondió mientras se marchaba de la cocina riendo.

Puse todos los ingredientes sobre la encimera, cogí mi móvil y los auriculares, le di de nuevo al play , y a ritmo de "Come as you are" de Nirvana, me puse con la cena.








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